Si algo he aprendido trabajando en Seakting, es la importancia de poner las cosas en contexto. No hay respuestas definitivas. Por eso, en marketing y comunicación intentamos encontrar la respuesta que mejor funciona, la más original a veces, pero nunca la definitiva. ¿Qué tiene que ver todo esto con el MWC (Mobile World Congress)?

Es el evento más importante del año en el mundo de la tecnología. Marca la agenda de lanzamientos de productos y de comunicados relevantes en muchos casos. Además, desde hace años los organizadores del Mobile organizan un evento que se desarrolla en paralelo y que está dirigido a las startups: el4YFN. Este año estaré en ambos eventos con mis compañeros de Seakting (un equipazo multicultural y multidisciplinar) para ponerme al día de los últimos avances de la industria techie y para estar preparado para lo que viene este 2019.

Volvamos al inicio, al quid de la cuestión. El objetivo de este artículo es poner esta semana en contexto. Me gustaría profundizar e ir más allá de las “claves” y las “tendencias”. ¿En qué contexto se celebra el MWC de este año? ¿Atraviesa la industria tech su mejor momento?

Las compañías tech llegan al MWC muy bajas de defensas

2018 ha ido un año muy malo para la industria tecnológica por varios motivos que intento resumir en estos puntos:

1. Escándalos sobre la recopilación de datos personales.

Facebook, que fue durante varios años una de las estrellas del MWC de la mano de Mark Zuckerberg, ha encabezado una serie de escándalos sobre el uso de los datos de usuarios de manera indiscriminada. El caso Cambridge Analytica llevaba esta situación un paso más allá porque estos datos habían sido utilizados sin consentimiento de los usuarios con fines políticos. Esta situación abrió el debate sobre la cantidad de datos personales que las tecnológicas recopilan y los fines para los que los utilizan. El New York Times publicó una investigación en la que demostraban que nuestras apps están constantemente recabando datos de nuestra ubicación que luego pueden ser utilizados con fines comerciales. Fue posible para los periodistas identificar a varias personas a partir de los datos anónimos que estas aplicaciones guardaban.

Este debate sobre la recopilación de datos personales ha influido en la aprobación del GDPR (Reglamento General de Protección de Datos de la UE) o en que países como Alemania intenten frenar a Facebook en este ámbito.

El caso de la compañía de Mark Zuckerberg es complejo y, más allá de los datos personales, se ha visto afectada por otras crisis como que su plataforma favorezca la difusión de fake news, haber iniciado una campaña de desprestigio contra George Soros y que Apple les haya prohibido realizar experimentos basados en monitorizar la actividad de jóvenes (incluidos menores de edad).

2. Las startups ya no se plantean los VC como única forma de financiación.

Sobre este tema, escribí un hilo hace unas semanas explicando cómo algunas startups se plantean formas de financiación más allá de los Venture Capitalistsy caminan hacia modelos de negocio más sostenibles.

El modelo clásico de las startups consistía en levantar dinero, crecer agresivamente, levantar más dinero y acabar vendiendo la compañía o saliendo a bolsa para rentabilizar las inversiones. Empresas como Buffer se están alejando de este modelo y han incluso recromprado la compañía a sus inversores para apostar por la sostenibilidad y la responsabilidad.

¿Veremos en el 4YFN indicios de este nuevo escenario? ¿Serán responsabilidad y sostenibilidad las palabras del año? Les iré contando.

3. Las empresas tecnológicas “se hacen mayores” y empiezan a asumir responsabilidades.

2018 fue seguramente el año en el que las tecnológicas se dieron cuenta de que sus decisiones y acciones tenían un gran impacto social, económico y medioambiental. Esto, sumado a que cada vez somos consumidores más exigentes y más informados, ha hecho que la mayoría de compañías empiecen a asumir su parte responsabilidad en diferentes cuestiones.

Microsoft ha habilitado un fondo para luchar contra la burbuja del precio de la vivienda en Seattle. Google decidió parar un programa (Proyecto Maven) con el gobierno de EEUU en el que investigaban inteligencia artificial para aplicarla a drones por la presión que ejercieron sus propios empleados. En paralelo, la ciudad de Nueva York se ha posicionado en contra de que Amazonabra unos headquarters en su ciudad (y lo ha conseguido).

4. La Smart Mobility es uno de los temas relevantes para la industria y Barcelona sin metro, sin Uber y sin Cabify.

La batalla Taxi vs. VTC ha sido la última versión de este debate

Sobre este tema, hice otro hilo de Twitter hace unas semanas. El debate sobre la movilidad es otro de los temas del momento. Las VTC, los escooters, los patinetes eléctricos, las ebikes… se han agrupado bajo el paraguas de la Smart Mobilitypara plantear la liberalización de la movilidad urbana. Estas plataformas colocan al usuario en el centro y le permiten disfrutar de su propia forma de moverse por la ciudad. Sobre la economía de plataformaJaume Rios escribió este artículohace unos meses en el que explica cómo este tipo de empresas han cambiado nuestra forma de consumir servicios y han transformado las relaciones laborales. Evidentemente, este nuevo planteamiento genera tensiones. En Barcelona, hemos visto como Uber y Cabify abandonaban la ciudad por la nueva regulación de la Generalitat que hace que las VTC tengan que reservarse con antelación. Al mismo tiempo, en el pleno del pasado viernes el Ayuntamiento pasaba a regular los patinetes y bicicletas eléctricos planteando un número máximo de unidades y un precio por unidad (para las empresas que decidan operar) de 71 euros al año.

Mientras continúa el debate sobe la Smart MobilityBarcelona celebra un Mobile World Congress sin Uber o Cabify y con una huelga de metro que ya se ha convertido en tradición por estas fechas. Bernat Surroca y Sergi Ambudio explican en este artículo el por qué de esta huelga y de otras movilizaciones que se concentran aprovechando la semana del Mobile.


El Mobile World Congress es una buena oportunidad no solo para conocer las diferentes innovaciones de la industria tech, sino para adentrarse en el mundo de la tecnología y la comunicación desde una perspectiva amplia y reflexionar sobre los elementos que están moldeando el futuro del sector. Por supuesto, el evento es también una gran oportunidad para que Barcelona aporte su característica mirada crítica a la tecnología y para que toda la comunidad techie y startup de la ciudad ayude en la construcción del futuro de la industria.